El debate público canario se escribe desde dos capitales y se lee en ocho islas. Lo que pasa en El Hierro llega a Tenerife convertido en anécdota; lo que pasa en Tenerife llega a El Hierro convertido en decisión.
No es un problema de medios: es un problema de qué consideramos noticia. La distancia no la marcan los kilómetros, la marca quién tiene la redacción.